Pero debes aprender una cosa, imprimirla en tu mente todavía maleable: EL HOMBRE TIENE HORROR A LA SOLEDAD. Y de todas las especies de soledad, la soledad moral es la mas terrible. Los primeros ermitaños vivían con dios. Habitaban en el mas poblado de los mundos: el mundo de los espíritus. El primer pensamiento del hombre, sea un leproso o un prisionero, un pecador o un invalido, es éste: tener un compañero en su desgracia. Para satisfacer este impulso, que es la vida misma, emplea toda su fuerza, todo su poder, las energías de toda su vida. ¿hubiera encontrado compañeros Satanás sin ese deseo todo poderoso?. Sobre este tema se podría escribir todo un poema épico, que sería el prologo del paraíso perdido, porque el paraíso perdido no es mas que la apología de la rebelión.
Como pueden ver, este fragmento es un banquete de discusión, por ejemplo, LA SOLEDAD MORAL, exquisito tema, o la ultima frase "porque el paraiso perdido no es mas que la apología de la rebelión" me recuerda a la canción de "de mayor" de Bunbury.
que chvr
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